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Solitario

Por Funcatqueer

Mi mejor amigo se casa este fin de semana. Es un hecho que me ha sorprendido mucho, no sólo porque casi soy la última en saberlo si no que, si no fuera porque él mismo me lo dijo, simplemente no lo creería.
Parece que fue hace apenas un mes cuando encerrados en la parte de atrás de su Tsuru tratábamos de confundir la amistad con el deseo y el deseo con cerveza y la cerveza con tabaco y…

Hoy resulta que está enamorado y que las fiestas a las 2am se terminan, que ya no está inscrito a Tinder o Pure ni finge estar mareado si la excitación le gana y necesita un close up a mis tetas.

Hoy luce más apuesto y elegante que el figurín que usaran para adornar el pastel. Quizá sea verdad -yo no lo sé- que el amor de una mujer transforma al hombre en un príncipe.

Lo único que me consta es que ha venido a despedirse porque sabe que voy en contra de las bodas y que ni loca usaría un elegante vestido para diversión de los demás. Así que invitarme es un error y no espera mejor regalo que algún comentario sarcástico al respecto.

Lo que no sabe es que en cuanto se marche me arrojaré en el sillón con las piernas bien abiertas y beberé de alguna de esas botellas de vino compradas en oferta y cuando esté tan mareada ni siquiera voy a sentir el dolor que mis uñas largas producirán en mi sexo al penetrarlo con furia. Y recordarme a mí misma que no soy más que una sucia puta.

Él no tiene idea de lo que su boda causa en mí: éramos parte del mismo estiércol y ahora él parece pertenecer a esas bolsitas de fertilizante de buena calidad que se venden en los grandes supermercados.

Y yo soy ese mojón con el que algún pendejo se ha embarrado por ir deprisa. Y a la mierda quien la estima? Solo el que la tiene como filia o aquel que no la ha cagado en los últimos días…

Y él se casa… Trae pegado a los labios un cartel que habla de hijos, casa, auto trabajo y entre más le leo más ansias siento por prender ese cigarro y exhalar con el humo el dolor que siento: tengo el celular lleno de amantes, porno y videos de porquería donde me arrepiento de hacer, hablar, pedir, sexo por vanidad o por perder el tiempo…

¿Quién no envidiaría mi vida?