Inicio / OPINIÓN / Solo eso queda

Solo eso queda

Opinión-colorErick Zúñiga

Nada detiene el naufragio del Partido de la Revolución Democrática (PRD). La salida de Alejandro Encinas y su grupo, rumbo a las filas del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), dirigido por Andrés Manuel López Obrador, confirma que la llamada izquierda agoniza, producto de una crisis moral y política.

El epitafio lo escribió hace meses su ex líder moral, Cuauhtémoc Cárdenas, en el 25 aniversario de la fundación del partido, cuando advirtió: “estamos a tiempo de retomar el camino” y evitar los “vientos de fractura”. Oídos sordos hicieron  entonces Jesús Ortega y Jesús Zambrano, Los Chuchos, quienes controlan el partido.

Hoy no hay marchas atrás y el PRD se desfonda por etapas. Ayer le tocó el turno a Encinas y a partir del próximo 15 de febrero, después del Consejo Nacional del PRD, cuando se definan las candidaturas, los que no alcanzaron hueso huirán en busca de nuevos membretes para seguir viviendo del erario.

Los Chuchos  dicen que no les preocupa la fuga de militantes, sin embargo, ya opera el secretario general del PRD, Héctor Bautista, para evitar otra desbandada y hacer operación cicatriz entre los inconformes. El mexiquense reconoce que estas acciones “vulneran y afectan la imagen del sol azteca”. A diferencia de Carlos Navarrete, que niega la crisis y no acepta que juega el rol de enterrador del PRD.

El Caballo de Troya perredista aún depara varias sorpresas por el encono que generó la repartición de las candidaturas rumbo al 7 de junio. Los líderes de las corrientes aseguraron curul. Anoté usted a Jesús Zambrano, próximo coordinador del PRD en  San Lázaro, a Guadalupe Acosta Naranjo, René Bejarano, Juan Zepeda y Pablo Gómez, entre otros. Nada nuevo bajo el sol azteca.

Alejandro Encinas cumple un ciclo que inició hace años bajo el cobijo de Cuauhtémoc Cárdenas, en el famoso grupo “Rosca”, integrado por Rosario Robles y Leonel Godoy, entre otros. Después pasó a la sombra de López Obrador, quien le heredó la Jefatura de Gobierno del DF, y éste le pagó con el financiamiento del plantón en reforma en 2006.

En su despedida, dijo que no se irá a otro partido, no de manera inmediata; primero fortalecerá al grupo que lo sigue para después sentarse a negociar y encarecer su traspaso. En el evento mostró músculo: convocó a Marcelo Ebrard, Cuauhtémoc Cárdenas, Mario Delgado, Ariadna Montiel, Alejandra Barrales, Ifigenia Martínez y Porfirio Muñoz Ledo. El antes y el después en el PRD.

Navarrete y sus patrones se quedan con el entripado de haber apoyado a Encinas durante su orfandad política en 2012 y haberlo premiado con una senaduría, a cambio de no cuestionar lo que hacían Los Chuchos con el partido. Ése es el verdadero fondo del reclamo epistolar del actual dirigente.

Así las cosas en la izquierda mexicana, aburguesada y extraviada, llega fragmentada a las elecciones intermedias, con un elevado nivel de desprestigio que sin duda castigarán los electores.

Se estima que si bien le va al PRD, logrará unas 70 de las 500 curules en la Cámara de Diputados, 30 plurinominales y 40 de mayoría relativa. De gubernaturas, alcaldías, delegaciones y otros cargos poco esperan. Morena les hará un gran hueco.

No pierda de vista, en los próximos días, a Mario Delgado, Alfil de Ebrard en Morena, que será postulado como candidato a la delegación Tlalpan. Posición que dejó vacante el partido de AMLO, cuando dio a conocer su lista de aspirantes a delegados en el DF. Marcelo Ebrard deshoja la margarita; dará el sí al que le garantice la coordinación de la bancada.

Revisar tambien

Si vez las barbas de tu vecino quemar…

  Por: Erick Zúñiga La votación en la Cámara de Diputados brasileña, a favor de ...