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Elecciones y eficiencias

Opinión-colorÁguila o Sol

De: Prof. Monjardín

Según declaraciones de César Camacho Quiroz, el PRI tendrá excelentes resultados en los dos siguientes procesos electorales. Es posible. Pero de ninguna manera se deberá a su gran trabajo político y administrativo de la nación, sino a que sus opositores están peor que el partido en el poder. Fuera del Pacto por México, al gobierno priista nada le ha salido bien. Se supone que el Presidente está rodeado de las mejores personas, las más hábiles, inteligentes y preparadas. Sin embargo, las encuestas señalan que su popularidad disminuye.

La inseguridad no ha disminuido en México, simplemente los medios de comunicación la presentan con cierta discreción, a menos que se trate de situaciones tan graves como la de Ayotzinapa. Este caso prueba la incapacidad política del PRI y de los hombres y mujeres que presiden al país. De pronto asistimos horrorizados a una nueva realidad. Los perredistas que por algunos años, no muchos ciertamente, fueron los portadores de imaginarias esperanzas, se muestran tal como son, igual que los priistas del pasado: perversos, decididos a mantenerse en el poder a cualquier precio. Sí, el atroz crimen de 43 jóvenes normalistas a manos de dirigentes guerrerenses del PRD, vinculados con López Obrador en más de un momento, nos muestra de lo que son capaces los representantes de la “izquierda”: llegar al asesinato en masa.

Queda claro qué pasó y quiénes participaron en la matanza, algunos medios hasta recordaron casos de diputados perredistas que para poner a salvo a un colega lo metieron en la cajuela de un automóvil y llegar a la Cámara de Diputados. Se trata del en apariencia impoluto Alejandro Encinas. Pero de pronto, las cosas cambiaron y mientras que los medios descubrían un palacete en manos de la primera dama del país y otro más en las de Videgaray, la “izquierda”, que no es otra cosa que ex priistas disfrazados de progresistas, volteó la tortilla. Las miradas dejaron de buscar dentro del perredismo y comenzaron la búsqueda en Los Pinos y en las dependencias oficiales y, el colmo, en los propios cuarteles. Ahora los medios y voces públicas mal intencionadas acusan al gobierno federal de los sucesos. Esto es, con habilidad perversa, lograron distraer la atención de lo fundamental, para buscar jóvenes torturados y amarrados hasta abajo de la cama de Peña Nieto.

En el extremo, y para modificar la imagen del partido oficial, hoy no en las mejores manos, las manifestaciones cotidianas, el vandalismo habitual se lleva a cabo con el apoyo de consignas que responsabilizan al gobierno. ¿Cómo ha respondido la presidencia? Cediendo terreno y llevando a cabo declaraciones elementales. Si hay leyes, pues que las apliquen y listo. Pero los funcionarios públicos viven atemorizados de nada o del qué podrán decir de ellos.

Sin duda lo peor ya se dijo y se ha repetido, estamos en manos de un gobierno poco eficiente. Y en tal sentido las palabras son altisonantes, severas. Hemos llegado al extremo de que el Presidente no sabe con precisión cómo responderle a Obama cuando pregunta por la inseguridad y el caso de los jóvenes desaparecidos, cuando no sólo tiene elementos en su favor, sino que además no puede ser interrogado por el representante de un gobierno que destruye ciudades, destroza países, tortura y asesina en nombre de la libertad, de su libertad, de sus turbios intereses. ¿Qué parte de la expresión gastada de que EU no tiene amigos, sino intereses, el gobierno mexicano no entiende?

Es difícil prever los resultados de los comicios que vienen, estos donde los perredistas han mostrado por enésima vez el rostro de saltimbanquis, de falsa izquierda, de corruptos, de enemigos de la sociedad. Pero a pesar de las torpezas y atrocidades que el PRD y el PAN cometen diariamente, éstos obtendrán buenos resultados.

Ni a cual irle

El dirigente nacional del PRD, Carlos Navarrete, no le dio al senador Alejandro Encinas la oportunidad de irse con cierto decoro de este partido. Simplemente le dio una patada en impublicable lugar.

El sainete mediático protagonizado por Navarrete y Encinas refleja el nivel de degradación a que ha llegado la izquierda, pues no hay a quien irle entre el pateador y el pateado.

Encinas era un hombre respetable, que militó en el Partido Comunista Mexicano y llegó a ser diputado federal del Partido Socialista Unificado de México (PSUM).

Pero su calidad moral vino a menos cuando se convirtió en incondicional de Andrés Manuel López Obrador, quien desde hace diez años lo ha movido de un lugar a otro, según sus intereses.

López Obrador lo hizo jefe de gobierno interino. Luego lo mandó a enfrentar a Los Chuchos en una desaseada contienda por la dirigencia nacional. Después lo hizo diputado federal, candidato al gobierno del Estado de México y senador.

No hay que olvidar que, como coordinador del PRD en San Lázaro, Encinas protagonizó uno de los pasajes más vergonzosos de la historia parlamentaria de nuestro país, cuando escondió en su oficina durante tres días al delincuente Julio César Godoy, para que rindiera protesta como diputado y adquiriera fuero.

Durante los últimos meses Encinas actuó con ventaja y violó la legalidad, pues se involucró en la formación de Morena, del cual es consejero nacional, sin dejar su militancia en el PRD.

Tiene razón Carlos Navarrete cuando le echa en cara a Encinas el haber vivido del presupuesto durante los últimos 18 años.

Pero habrá que decir que a Navarrete la izquierda también lo ha “tratado bien” durante muchos años.

En 1982, a los 27 años de edad, fue diputado federal del PST. En 1994 volvió a ser diputado federal, pero ahora del PRD.  Fue dirigente estatal de este partido en Guanajuato e integrante de la dirigencia nacional durante nueve años ininterrumpidos, de 1996 al 2005, con diferentes cargos.

Prácticamente no ha dejado de vivir del presupuesto, pues del 2006 a la fecha ha sido senador, presidente del Senado, secretario del Trabajo del GDF, y ahora dirigente nacional del PRD.

Época electoral

La nueva ley electoral obliga a adelantar un mes las elecciones federales intermedias. Pasan del primer domingo de julio al primer domingo de junio. Por esto y por otras razones, el proceso electoral 2014-2015 inaugura una nueva época. Estamos estrenando un nuevo órgano electoral –el Instituto Nacional Electoral (INE)–, tenemos nuevas reglas, nuevos tiempos y nuevos jugadores –tres partidos políticos de reciente creación–, todo producto de la más reciente reforma política.

Desde su fundación el Instituto Federal Electoral (IFE) y por tanto, el árbitro electoral, dejó de pertenecer al poder ejecutivo y se constituyó como un órgano ciudadanizado. Los votos cuentan y el resultado de las elecciones ya no está cantado con anticipación. El 7 de junio, en un solo día, estarán en disputa el mayor número de cargos de elección popular en la historia del país.

El costal de cargos públicos para este año es muy grande. Por la homologación de tiempos electorales, además de las 500 diputaciones federales, habrá mil 659 cargos locales de elección popular en disputa. Nueve gubernaturas, 382 diputaciones locales de mayoría relativa y 259 de representación proporcional (en 16 entidades) y mil nueve ayuntamientos y delegaciones (en 17 entidades).

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