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El PAN busca superviviente tras su desastre electoral en el Estado de México

La aspirante presidencial, Margarita Zavala, sube el tono de sus

críticas al liderazgo de Ricardo Anaya con la mira puesta en 2018

En política la última victoria es la que te define. Las elecciones del domingo amenazan con quitar velocidad a Ricardo Anaya, el presidente del PAN, en su carrera rumbo a las presidenciales de 2018. El líder de la derecha mexicana, de 38 años, se convirtió el año pasado en una figura en ascenso al conseguir que su partido ganara siete de las doce gobernaturas en disputa. Esas victorias parecen lejanas este 2017. Dos elecciones se le han atragantado al presidente del partido. El PAN ganó Nayarit en alianza con el PRD, de izquierda. Sin embargo, Josefina Vázquez Mota, su candidata en el Estado de México, protagonizó un nuevo fiasco al quedar en el cuarto puesto. En Coahuila, aguardan que los tribunales decidan lo que las urnas no dejaron claro.

Estos tropiezos han colocado a Ricardo Anaya en una frágil posición, a merced de sus enemigos. “Es el gran responsable directo [de la derrota en el Estado de México], él sacrificó las posibilidades de éxito del PAN pensando solo en sí mismo y en sus ambiciones”, dijo este martes Margarita Zavala, la esposa del expresidente Felipe Calderón. Las palabras de la exprimera dama no son desinteresadas. Ella tiene junto a Anaya y el exgobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, las mejores posibilidades de conseguir la nominación del partido.

Zavala elevó el tono de sus críticas. “El PAN se está debilitando como la opción real de cambio para el 2018”. También exigió al partido definir su “candidata o candidato” presidencial a más tardar en un mes. Esto para frenar el avance de Andrés Manuel López Obrador, de Morena, que se perfila con claridad rumbo a una tercera candidatura. Zavala anunció que iniciará una gira este jueves para convencer a los panistas.

Su mensaje también incluía una advertencia. “No acompañaré a un PAN que renuncie a sus principios”, amenazó al demandar una contienda justa y equitativa entre los aspirantes. No es la primera vez que Zavala amaga dejar el partido que la hizo diputada local en 1994 y diputada federal en 2003. Renueva la amenaza que utilizó a principios del año para acelerar el proceso interno. Los simpatizantes de Anaya han respondido con un desaire. “No estamos de acuerdo: no son ni las formas, ni el tiempo, ni los modos”, dijo Damián Zepeda, el secretario general del partido.

A Zavala la respaldan los cercanos a su esposo. El senador Ernesto Cordero, que perdió a manos de Josefina Vázquez Mota la candidatura presidencial en 2012, también aprovechó la debacle del partido en el Estado de México. “Perder de esa manera no es menor, es una gran derrota… Ricardo Anaya tiene que asumir la responsabilidad de esta derrota histórica”, dijo.

Vázquez Mota consiguió el cuarto sitio este domingo con 654.000 votos (11% de la votación). El resultado fue similar al que el PAN obtuvo en 2011 con Luis Felipe Bravo Mena, expresidente del partido (598.000 votos, 12%).

Las esperanzas de Ricardo Anaya están puestas en Coahuila, al norte del país. Las elecciones del domingo, donde deseaba derrotar al PRI en uno de sus bastiones históricos, le dejaron un resultado amargo. El candidato del PRI se impuso con una diferencia de 1,6% al aspirante panista, Guillermo Anaya, que luchaba por segunda ocasión para convertirse en gobernador.

Los panistas creen que existen elementos suficientes para que el tribunal electoral invalide la elección. El árbitro de la elección ha dicho que los resultados de 1.016 casillas no fueron tomados en cuenta en los resultados preliminares porque presentaban irregularidades. Este miércoles los paquetes electorales que presentan inconsistencias serán abiertos para contar los votos uno a uno. Ricardo Anaya se encuentra en Coahuila, donde coordina personalmente la defensa de los votos azules.

Dentro de este panorama, el único ganador panista que dejó el domingo fue Rafael Moreno Valle. El exgobernador, cuestionado en Puebla por su gestión, fue el único que entregó cuentas positivas en las elecciones de gobernador. Fungió como delegado especial en Nayarit, la única victoria de la derecha en una alianza con el PRD. El candidato ganador, Antonio Echavarría, se impuso arrolladoramente al PRI tras una campaña llena de acusaciones de narcotráfico. Este martes, Moreno Valle lució un tono de mediación y confianza tras la victoria. “Nayarit es el ejemplo de lo que debemos construir en 2018: hacer un proyecto de coincidencias que atienda las necesidades de los mexicanos”.

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