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Huawei Nova 3, primeras impresiones del nuevo integrante de la familia

Huawei lo quiere todo. Lo mismo apuesta por alta tecnología para fotografía, que para equipos con atractiva relación precio-calidad. Luego de la buena recepción que tuvieron los P20 en México (y en todos lados), Huawei decidió que era tiempo que Honor tuviera nuevos lanzamientos en México, y el Honor 7X vino a posicionarse muy cerca del P20 Lite. Con todos estos lanzamientos, uno podría pensar que Huawei ha cubierto todas las gamas y todos los precios.

Pero la empresa no lo piensa así.

El nuevo Nova 3 es la prueba de ello, es la declaración de Huawei en la que asegura que aún hay un mercado disponible: el juvenil. Portentosas cámaras, el microprocesador del P20 y P20 Pro, y una estética que el móvil sea fácilmente confundible por el menor del trío de P20, así es como el Nova 3, quiere ganarse el corazón del público más aventurero.

La pantalla más grande presentada en México por Huawei

El Nova 3 es deslumbrante. Su acabado en cristal le da toda la pinta de un P20 Lite. Si el smartphone habría aparecido por generación espontánea, diría que es un P20 Lite Max. Pero de cerca, algunos detalles evidencian que no es un familiar directo.

Para empezar la pieza del reverso con acabado en cristal toma ligeras curvas al llegar a los marcos, en donde nos topamos con aluminio, pero no como el del P20 Lite: aquí los marcos no tienen ninguna intención de romper con la estética del reverso, por lo que se alejan del acabado mate y continúan con siendo bastante brillantes.

En el polo inferior tenemos el puerto para jack de 3.5 milímetros, puerto para USB Type-C y la única bocina de todo el dispositivo.

Al frente, la primer sorpresa: la pantalla más grande que Huawei ha lanzado en México. Suena bien en papel, aunque en la práctica la diferencia sea mínima. La diagonal del Nova 3 es de 6.3 pulgadas, pero lo he visto ya a lado de un P20 Pro de 6.1 pulgadas y la diferencia es bastante mínima. La mejor noticia es que semejante pantalla se ha acomodado en tan solo un cuerpo que pesa 166 gramos.

Pocas pantallas de más de 6 pulgadas me acomodan a la mano, y la del Nova 3 cumple sin problemas en ser casi totalmente manipulable con una mano.

La cámara principal en el reverso sobresale. Lo hace literalmente, con el módulo que se despega algunos milímetros de la tapa trasera, nada nuevo bajo el sol ahí. Dos sensores se dan cita en el módulo: uno de 24 megapixeles, y el segundo de 16 megapixeles. Mientras que el primero es monocromático el segundo es RGB, ambos con apertura f/1.8.

El Nova 3 es el descendiente directo del Nova 2 (duh), que a México no llegó como tal, sino renombrado y rebrandeado como un P10 Selfie. La estrategia tenía sentido en aquel entonces: el apartado fotográfico al frente era bastante bueno, pero parece que no ha arrojado los resultados planeados.

A un año de distancia un montón de cosas han cambiado en la línea Nova, y estéticamente el Nova 3 no tiene nada que ver con su antecesor, pero no por ello deja de enfocarse en la fotografía delantera.

El principal sensor al frente es de 24 megapixeles, y se acompaña de 2 megapixeles. Por si fuera poco, tenemos una tercera cámara que no se ocupa para tomar fotos, sino que es infrarroja y está ahí para facilitar la detección de rostro, para desbloqueo del teléfono, bajo cualquier condición lumínica. Su efectividad aún está por comprobarse.

Un hardware a la altura: ¿la democratización del Kirin 970?

Con planes tan ambiciosos en el hardware que se deja ver en el exterior, el del interior debe mantenerse a la altura. Huawei promete que ha pensado en ello, por lo que ha equipado al smartphone del Kirin 970, el mismo que vive en el P20 Pro y P20. Si del Nova 2 este primogénito ha sacado el interés por la fotografía, del P20 hereda lo que le da vida.

El Kirin 970 ha demostrado hacerse valer por sí solo en situaciones demandantes. No es gratuito: su unidad de procesamiento neuronal está especializado en el apartado fotográfico, y ayuda a reconocer escenarios para optimizar las imágenes de acuerdo a lo que esté frente a la cámara, siempre con ayuda de inteligencia artificial.

El mecanismo es ya conocido y permite realizar efectos para mejorar o las condiciones lumínicas, o la reproducción de color, o disminuir la pérdida de detalle, todo depende de qué es lo que se esté capturando. Con semejante bestia en rendimiento sería extraño que experimentáramos ralentizaciones en el dispositivo al probarlo por primera vez, por lo que de momento la experiencia no podría ser más fluida. Veremos cómo avanza.

Las cámaras que quieren tenerlo todo

Las opciones en la interfaz de la cámara son tantas, que pueden ser abrumadoras. No puedo más que adivinar que será cuestión de tomarles el ritmo. Lo hay de todo: para la frontal HDR Pro, inteligencia artificial, bokeh, efectos de belleza, un modo de retrato cinemático, efectos de iluminación 3D, y los clásicos modos de cajón con los que cuentan todas las cámaras. Para la interfaz de captura con los sensores traseros la cosa cambia, las opciones parece ser mucho menores.

En cuanto a resultados, los pocos disparos no hacen más que comprobar que Huawei se ha esmerado un montón en el equipo. Hay algunos resquicios sobre los vicios naturales de sobresaturación, pero a falta de probar a fondo la cámara, no puedo asegurar que estén en todos los modos.

La inteligencia artificial puede hacer maravillas o puede estropear una foto. Su empeño por promediar luces es tal, que puede forzar la aparición de grano, pero, cierto es que he tomado algunas otras fotos preciosas con su ayuda. De regreso a las selfies, el retrato cinematográfico que añade dos barras a los laterales se anticipa como todo un total ganador, aunque al momento de capturar aplica un zoom que estorba un poco, pues me hace necesitar un brazo más largo para sujetar el teléfono.

Los efectos bokeh hasta el momento también se han aplicado adecuadamente. Con pocos ejemplos no he encontrado ni distorsiones ni errores garrafales, de esos que luego hacen a uno querer a la foto análoga. Finalmente, el modo monocromático de la cámara principal es todo un deleite, acondicionada con los filtros que le no hacen más que sacarle jugo a ese sensor principal trasero.

Huawei quiere llegar a todas las gamas y a todos los precios

¿Es el Nova 3 un equipo de gama media premium? ¿O es más bien el flagship de entrada de la empresa en México? EL Kirin 970 viene con la intención de ser el complemento perfecto para módulos fotográficos complejos, pero es evidente que el Nova 3 tiene una muy diferente apuesta a la del P20.

Su cercanía con él sin embargo, evidencia que Huawei quiere que todos tengan un dispositivo suyo. Está dispuesto a crear variantes y mezclas entre sus propios smartphones para crear nuevos dispositivos que se acerquen a nichos de mercado más acotados. Por fuera el Nova 3 parece genial, pero si Huawei podrá salirse de la suya aún depende de cómo se desempeñe el smartphone en pruebas a fondo, y claro, de su precio.

El próximo 20 de septiembre saldremos al menos de algunas dudas, cuando en el lanzamiento oficial del Nova 3 sepamos su precio y disponibilidad. A una semana de distancia no podremos más que ir avanzando en el trabajo, y despejar las dudas sobre las entrañas del smartphone.

 

 

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