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El sentir del gobernador ideal

 

Opinión-colorErick Zúñiga

Representar con dignidad, hacerlo con capacidad y honestidad. Representar con honradez la política, hacerlo con vocación, comprenderla para poder defenderla, confiar en ella para poder respetarla.

Hacer de la política actos de dignidad es el primer paso. Hacer de la política historias de verdad, que reflejen menos debilidad y más responsabilidad, con personas que resuelvan y no solo se contradigan. Hacer de la política una actividad digna, razonada y con valor ciudadano.

Éste tendría que ser el primer paso obligado; entender que la política no recae solo en el destino, sino también en el origen, saber que la política no se describe solo en el fin sino también se conoce por sus medios, comprender que la política no transparenta solo con el perdón, sino que se alimenta en la prevención.

Hacer de la política una profesión digna depende de evitar la inseguridad y el temor ciudadano, para que estos factores no deterioren su apoyo a las instituciones democráticas. Hacer de la dignidad principio y valor político hará que el debate no se convierta solamente en ataques personales. Es la dignidad quien no permite prometer sabiendo que no se cumplirá. Es la dignidad quien no suple la actitud propositiva por la conducta reactiva.

Ampliar el concepto de la política permite la generación de políticas públicas alcanzables y medibles. Limitar la política a un ámbito estrictamente coyuntural hace que los conflictos rebasen el marco representativo, hace que la falta de identidad partidista debilite los lazos entre representantes y representados. Es la dignidad quien evita el falso discurso, quien condena la inmediatez que no permite reformar mediante procesos graduales, continuos y sistemáticos.

Sin dar este primer paso de dignificar el servicio y la actividad pública nos acostumbraremos a la política de grandes enunciados y pocos resultados, seguiremos prefiriendo el escándalo que la sustancia.

Acostumbrarnos a la indiferencia política y ciudadana debilita el poder democrático, y esta debilidad aleja la capacidad de cumplir con las promesas alimentando la desconfianza. Por eso, una política digna, incentiva más participación para una mejor representación, una política que dignifica es una política activa, incluyente y congruente.

Es precisamente con dignidad como se combate al que corrompe, como se señala al que encubre, al que simula. Es con la dignidad por delante cuando se detiene la manipulación, y se deja de utilizar la frivolidad como distractor.

La política debe de rescatar la dignidad, debe de hacerlo desde la perspectiva social, con mecanismos de rendición de cuentas para restringir el espacio a quienes no se comprometen con el buen funcionamiento del Estado mexicano. La política digna como ejemplo, como referencia, como obligación, porque la dignidad política no se mide por encuestas ni se refleja en spots. La dignidad se demuestra, se siente y se transmite, legislando y gobernando con integridad, debatiendo, gestionando y sirviendo a favor del interés colectivo. La dignidad política engrandece instituciones y no se puede disfrazar su ausencia cuando solamente se prioriza el interés particular.

La representatividad se gana en las urnas pero se es digno de ella por el actuar diario, porque la democracia no tiene temporalidad ni fecha de caducidad, la participación ciudadana no puede ser opcional, y la rendición de cuentas no puede ser discrecional.

El primer paso, para retomar el camino, para dejar de perseguir objetivos sin saber por qué y para qué, el primer paso para dejar de correr uno tras de otro sin importar lo que en el camino vamos perdiendo, el primer paso para reconciliar la política con la ciudadanía, para proteger las libertades y combatir de manera efectiva las ilegalidades, el primer paso para valorar antes la verdad que las apariencias y preferir la humildad que la impunidad es justamente rescatar la dignidad…

Águila o Sol

De: Prof. Monjardín

Discusión a modo

No todos son mariguanos. No hay problemas de adicción tan severos como con el alcohol y el tabaco. Los viajes y la paz son “chidos”.

¿Por qué no investigar un poco más acerca de los efectos potenciales de la reglamentación del consumo de esta droga “suave”, como la llaman algunos expertos?

Los adictos a los calmantes o a los analgésicos de acción central son miles, y nadie, excepto por las prescripciones necesarias para que se las vendan a los adictos, hace gran escándalo con ellas.

Hay jarabes para la tos que tienen efectos adictivos, y mezclados con alcohol son bomba.

La mariguana tiene efectos médicos demostrados para controlar epilepsia y artritis, pero no se ha investigado mucho más.

Lo que sí sabemos es que el combate a la siembra, distribución y trasiego de este producto cuesta millones de pesos y muchas vidas humanas, de soldados, marinos y policías.

En Estados Unidos avanza, entretanto, la liberalización del consumo de la mariguana con fines lúdicos.

Es cuestión de sumar y restar.

¿Más adictos por la liberación del canabinoide? No existe en México experiencia alguna, y generalizar los resultados de las experiencias europeas y norteamericanas es un enorme riesgo.

Fumar y tomar alcohol cobra miles de vidas, cuesta mucho dinero a la sociedad y nadie ha propuesto regresar a la era de la prohibición, donde Eliot Ness reinaba por su incorruptibilidad.

La discusión con expertos a modo y grupos conservadores en su mayoría garantiza una posición cómoda para que se mantengan las cosas como están. Es decir, ni se prohíbe en la práctica ni se reglamenta en las leyes.

Cuántos presos hay por llevar su mariguana en un paquete, escondido entre sus ropas.

Se dice que la única forma de garantizar que las cosas sigan igual es no hacer nada nuevo que modifique el mercado.

Los capos de la droga, mientras, muriéndose de risa y amontonando billetes en sus cajas fuertes.

Tengo hijos en edad “vulnerable”. Les informo y hablamos de las drogas, de los embarazos no deseados y de otros temas que eran tabú hace pocas generaciones.

La mejor vacuna es tener a sus hijos informados, no con una venda en los ojos, porque nos arriesgamos a que ellos pongan otra en los nuestros.

Esa investigación, la relacionada con una educación abierta, informada, en la que la confianza entre hijos y padres sea la piedra angular, es la que hace falta. Plantearla, medirla, contrastarla. El método científico para estos valores es esencial.

Nuestros hijos no serán por ello considerados “conejillos de indias”.

Tampoco es la prueba del ácido.  Si resisten, sobrevivirán. No, se trata de que no podemos estar con ellos todo el tiempo. Valores como la información abierta, la confianza y el amor son los ingredientes indispensables.

Y usted, ¿va a Atizapán en moto? O viajará más cerca.

Buenas inversiones

En vísperas de que concluya el 2015, año que marcó la primera mitad de la administración del presidente Enrique Peña Nieto, es un hecho que la ruta de transformación por la que hemos avanzado los mexicanos a partir del diálogo, el consenso y la voluntad de las distintas fuerzas políticas nacionales, es la correcta para hacer frente a la incertidumbre y los vaivenes propios de la economía global.

Se confirmó lo que adelantábamos en este mismo espacio la semana pasada, la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) anunció el incremento gradual de sus tasas de interés luego de siete años de mantenerlas por debajo de otras referencias internacionales, y con ello los efectos se comenzarán a sentir en especial en las economías emergentes donde los inversionistas comenzarán a buscar nuevos nichos de oportunidad y mayores rendimientos en la Unión Americana.

Para evitar cualquier tipo de desajuste monetario en el país, el Banco de México anunció también el incremento de la tasa de interés en un 0.25%, con el propósito de frenar el avance del dólar y controlar la inflación, misma que se prevé continúe estable, como se ha presentado durante todo el año, pese a las dificultades ha generado la disminución del precio de la mezcla mexicana de petróleo.

Sin embargo, es precisamente en ese rubro, es decir, en el energético, donde las reformas que se concretaron en los primeros tres años de gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, han generado un espacio de mayor seguridad, certeza y fortaleza respecto al crecimiento de nuestra economía.

Con la reforma energética se incrementó también la competitividad no sólo de Petróleos Mexicanos sino de todo el país, al abrirse la posibilidad para que empresas nacionales y extranjeras pudieran incursionar en la exploración y explotación de gas y crudo en los yacimientos convencionales y de aguas profundas, a partir de procesos de licitación altamente transparentes.

Hace un par de meses se anunciaba que gracias a los procesos de licitación derivados de la Ronda Uno en sus primeras dos etapas, eventualmente llegarían al país alrededor de 3 mil millones de dólares y que se podrían extraer cerca de 90,000 barriles diarios de petróleo. Hoy, el éxito de la tercera fase de licitación que colocó el 100 por ciento de los campos petroleros subastados, nos habla muy bien de la confianza que está existiendo por parte de los inversionistas del ramo.

¿Qué será del voto?

El futuro del voto ciudadano es la fragmentación. Los partidos dominantes se desvanecen sin desaparecer. Siguen siendo los más votados pero sus ventajas se reducen. No pueden solos con el paquete porque solo representan a un sector, no mayoritario, del electorado.

Para conformar un gobierno estable necesitan negociar con fuerzas emergentes que representan diversos nichos específicos de votantes, que sin ser mayoritarios no pueden ignorarse. Las boletas electorales cada vez tendrán más nombres y emblemas. Los efectos sobre la gobernabilidad son inmediatos y pueden llegar a ser graves. Hay ruido electoral por la multiplicación de los actores. La clave de la política del futuro será sumar fracciones pequeñas para formar un gobierno digno de ese nombre, o sea que pueda gobernar.

La elección del pasado domingo en España lo ilustra muy bien. Bosqueja un escenario al que otros países como México se acercan. El dato relevante en nuestro país es que el lugar de los partidos pequeños lo tomarán los candidatos independientes que para conseguir su registro deberán conseguir primero firmas de ciudadanos que representen el tres por ciento del listado nominal. Cada independiente que consiga un lugar en la boleta equivale a un partido pequeño. Por supuesto que el asunto de la ideología va en retirada y llega la gestión de demandas específicas y coyunturales. Que le voto se divida en muchas parcelas es un desafío para la democracia, una nueva manera de operar que no tendrá vuelta atrás en el corto plazo.

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