Inicio / OPINIÓN / Ejemplo de esfuerzo

Ejemplo de esfuerzo

Opinión-colorErick Zúñiga

En las montañas de Veracruz, al pie del Pico de Orizaba, se encuentra el municipio de La Perla. Allá, los habitantes no cuentan con suficientes servicios médicos, comunicaciones o escuelas. Existe tala inmoderada y clandestina de bosques que pone en riesgo los ecosistemas de la zona. Los suelos están erosionados y contaminados con plagas que afectan las siembras y flores de ornato.

En La Perla viven 24 mil personas, la mayoría en pobreza. Para familias enteras, el hambre, el frío, las enfermedades y las carencias de todo tipo son lo cotidiano.

Sus cultivos como papas y habas se pudren antes de la cosecha y, pese a los esfuerzos de la autoridad municipal, urgen apoyos estatales y federales para elaborar un buen diagnóstico y ponerle solución a ese problema.

Con frecuencia, las mujeres enfrentan solas la pobreza, pues los hombres y jóvenes emigran en busca de oportunidades. Muchos no vuelven. Así que ellas buscan, como pueden, alimentar a sus hijos y sacar adelante a sus familias.

Apoyadas por los sacerdotes Alfonso Aguilar y Proceso Sebastián, algunas mujeres buscan soluciones a sus muchos problemas, empezando por reconstruir el tejido social.

Los sacerdotes las pusieron en contacto con Chesterton Instituto Superior que las ayudó a organizarse, las capacitó, las empoderó  y las ayudó para instalar seis micro invernaderos con riego tecnificado y equipos para aprovechar energía solar y agua de lluvia, que forman parte de los elementos de un proyecto que considera como uno de sus ejes fundamentales el cuidado del medio ambiente.

Ahora, las mujeres de La Perla, con la infraestructura instalada, pueden producir hasta tres toneladas de hongos tipo seta cada 2 meses. Una vez que se cosecha, la paja del cultivo se utiliza para producir abono de lombriz, que mejora los suelos de sus parcelas. Están en la fase experimental del proceso, pero pronto lograrán la meta. Parte de lo que cosechan lo distribuyen entre las integrantes y otra parte la venden a sus vecinos. “No ha sido fácil”, dice Teresa Urbina, “algunas no querían trabajar y mejor esperaban pasivamente las ayudas del gobierno. Otras decían que sólo eran más promesas, pero cuando vieron los hechos se convencieron de que iba en serio y ahora hay gente en lista de espera para participar”.

La asociación Chesterton les ofrece también talleres de cocina y de elaboración de conservas con setas, así como formación, acompañamiento y asesoría permanente.

El esfuerzo de estas mujeres, además de empoderarlas y ayudarlas a alimentarse mejor, les mereció un reconocimiento: El pasado 15 de octubre, Teresa Urbina, una de las líderes, recibió el premio a la Creatividad de las mujeres en el medio rural que otorga la organización Cumbre Mundial de las Mujeres, con sede en Suiza.

Este reconocimiento las anima a ir por más. Quieren que las autoridades pongan remedio a las plagas y virus de sus tierras de cultivo. Pretenden construir un salón  para continuar sus capacitaciones y mejorar su forma de trabajo. Entre sus planes está producir miel, criar pollos, conejos y peces. Todo con miras a garantizar su alimentación y la de sus hijos. Ojalá que encuentren apoyo en las autoridades y en organizaciones de la sociedad civil.

Revisar tambien

Zedillo, ‘chapulín fifí’ que brincó a empresa vinculada a gobierno: López Obrador

Agencias/El Presidente pidió que se apruebe la ley de austeridad que impedirá a funcionarios trabajar ...