Inicio / OPINIÓN / Demoagogia y charlatanería

Demoagogia y charlatanería

Opinión-colorÁguila o Sol

De: Prof. Monjardín

No sólo en materia de corrupción los mexicanos somos de los mejores del mundo, tenemos uno de los primeros lugares, también en demagogia, en charlatanería tenemos lo nuestro. Basta escucharlos hablar para saber que mienten, exageran y tratan de convencernos con mentiras y estupidez. Esta semana decidieron mostrarle al mundo cuan ecológicos son y para no contaminar y hacer algo de ejercicio, muy poco, por cierto, optaron por dejar sus lujosos vehículos y caminar o tomar el Metro o llegar a sus tareas nada productivas en bicicleta, a pie en taxi. Los fotógrafos, muertos de risa, se dieron vuelo retratándolos, los reporteros ironizando a funcionarios ridículos.

Una nota periodística arrancaba con marcada ironía: “Diputados de todos los partidos llegaron a la Cámara baja en bicicleta, Metro y Metrobús, en cumplimiento de un acuerdo cameral, logrado días atrás por consenso y sin la menor dificultad, para prescindir por única vez en el año de los lujosos vehículo en que habitualmente se desplazan, en el Día Mundial sin Automóvil”. Imagino que en EU, Obama salió de la Casa Blanca caminando y que en Londres la reina optó por utilizar triciclo para no ser menos que los legisladores mexicanos.

Las fotografías son grotescas. Ricardo Anaya, César Camacho y Miguel Mancera (bien entrenado a causa de los dos mil maratones en los que ha participado) y cientos más de altos funcionarios se dejaban ver sonrientes, alardeando de excelente condición física, con ropa formal o deportiva, pero de lujo, caminando o en bicicleta. Mancera se llevó las palmas y seguro conquistó votos de ingenuos al llegar al Museo Tamayo en taxi eléctrico. Todavía tuvo tiempo de afirmar que sólo los vehículos autorizados a circular son aquellos de uso social como patrullas y ambulancias.

Pero toda esta faramalla para impresionar a tontos tuvo buen fin. El regreso del trabajo ya no fue en bicicleta, sino en lujosas camionetas. Los reporteros gráficos consiguieron excelentes tomas de senadores, diputados y toda clase de zoología política ya en sus hermosos transportes de gasolina: camionetas Rouge, Acadia, Navigator, Suburban y Cadillac. Obvio, con choferes bien vestidos y sus respectivos guaruras.

Los equipos de prensa de los políticos corrían entre los periodistas que cubrían el acto demagógico y explicaban cuánto tiempo llevaban pedaleando. Los ciclistas eran los más sonrientes. Hubo diputados que llegaron a caminar hasta tres calles para llegar exhaustos a dormir en sus respectivas curules. La mayoría vestía elegante traje, distinguidos cascos modernos y bicicletas de bellas líneas modernas. Todos sonreían ante los desconcertados ciudadanos que suelen caminar o utilizar el Metro. Iban felices, como a un gozoso día de campo. Muchos pensaban, estoy seguro, en sus futuros gloriosos, el asambleísta olvidaba sus fraudes y se veía ya como legislador federal, el diputado, igualmente deshonesto, como senador. Y así todos en las desconcertantes caravanas de políticos ineptos en sus tareas al servicio de México, pero orgullosos de pasar unos minutos sin contaminar al pobre DF.

Pero tuvieron cuidado, la ciudad capital no es segura y todos ellos traían encima relojes, joyas y carteras abultadas, así que, por ejemplo, el secretario de Seguridad Pública (explica Ruth Barrios Fuentes), Hiram Almeida, viajó en Metro hacia sus oficinas; durante todo el trayecto fue custodiado por sus guardaespaldas.

Para variar, la policía desvío el flujo vehicular y ello produjo no pocos problemas a los que habitualmente usan transporte público o simplemente caminan a diario hacia sus trabajos. Mancera hizo severas críticas a quienes no entienden el cambio climático, sólo lo sienten. Sin pensar un segundo en que todos aquellos políticos convirtieron de nuevo en una fuente de contaminación al Centro al provocar embotellamientos.

Voluntad, si hay, lo demas…

El encuentro sostenido este jueves en el Museo Tecnológico de la CFE dejó en claro que no existen condiciones para sostener un diálogo verdadero entre las autoridades federales y los familiares de los normalistas desaparecidos de Ayotzinapa. Puede haber, eso sí, monólogos.

Cada uno con su tema, hablando desde su perspectiva de las cosas, pero que nunca alcanza los niveles de intercambio de opiniones. Son planteamientos que se rozan sin cruzarse.

También dejó en claro que el caso Iguala alcanza grados de politización mayúsculos. En pocos meses de estar movilizados, muchos de los padres ya hablan como viejos activistas sociales, incluso con las consignas que usan los jilgueros de los grupos contrarios al establecimiento desde hace décadas.

Tienen, todos, un discurso compartido, dicen casi lo mismo con las mismas palabras. Están bien capacitados para esta etapa del discurso político.

Con todo es importante que el encuentro se haya realizado, pues demuestra por lo menos voluntad de las partes para mantener abiertos canales de comunicación, que son vitales en estos días tan complejos.

Ante los monólogos del jueves se abre una gran incertidumbre con respecto a las movilizaciones del sábado 26, primer aniversario de la noche triste de Iguala. Pueden ser usadas por grupos de anarcos, o de guerrilleros encapuchados para buscar un enfrentamiento con las fuerzas del orden con el pretexto de la cerrazón oficial. Otro ángulo que vale la pena destacar, porque es y será crucial, es el papel de las comisiones de Derechos Humanos.

El protagonismo que ya adquirió y que puede crecer en los próximos días de la Comisión Interamericana ligada a la OEA, es un golpe a la soberanía, sin duda, pero también para la credibilidad de la Comisión Nacional de Derechos Humanos que ha quedado en un segundo plano.

No hay que olvidar que la Comisión Interamericana es presidida por un tipo que quería presidir la Comisión Nacional. La politiquería llega hasta alturas insospechadas.

Ahora, la cosa cambia

Cuenta la leyenda que Rubén Figueroa, ex gobernador de Guerrero, tiene los derechos de autor de la frase aquella de la “ Caballada está Flaca” para referirse a un grupo de escuálidos aspirantes a un puesto de elección popular.

Una vez que la frase se puso en circulación pegó de inmediato y se inscribió en la historia de la picaresca nacional. Tuvo todo tipo de variantes y se ha mantenido vigente hasta nuestros días.

Al grado de que hace muy poco el gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, entrevistado por un diario de circulación nacional aseguró que en el PRI la caballada está gorda para el 2018. ¿Lo está?

Hay a la vista cuatro aspirantes dentro del gabinete: Luis Videgaray, Miguel Ángel Osorio, José Antonio Meade y Aurelio Nuño. El primero es el delfín desde el inicio del sexenio, pero ha ido perdiendo fuerza.

Se puede quedar sin gas en cualquier momento. El segundo es el hombre trabajador, de confianza, leal a toda prueba. El tercero es el plan B y el cuarto será, me parece, candidato para el Distrito Federal.

 Pero a ese menú hay que añadir el de dos aspirantes más: Manlio Fabio Beltrones y el propio gobernador mexiquense, Eruviel Ávila, que al abordar el tema en el marco de su cuarto informe se metió de lleno en la pelea. Eruviel sucedió a Peña en el Estado de México y hasta el momento no ha tropezado. ¿Le parece que la caballada esta gorda o nada más regordeta?

Revisar tambien

Zedillo, ‘chapulín fifí’ que brincó a empresa vinculada a gobierno: López Obrador

Agencias/El Presidente pidió que se apruebe la ley de austeridad que impedirá a funcionarios trabajar ...