Inicio / OPINIÓN / Bastaría con aplicar la ley

Bastaría con aplicar la ley

OpiniónErick Zúñiga 

Indigna ver las imágenes que muestran a integrantes de la sección 7 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) rapando a maestros que intentaron presentar su examen de evaluación docente obligatoria. Esto ocurrió el sábado 4 de julio en Chiapas. Una mujer en especial, Nayeli Mijangos, fue víctima de la brutalidad: ella se presentó en las instalaciones del CETIS 138, en Tuxtla Gutiérrez para realizar su examen como docente de educación media superior. Un grupo de rufianes le impidieron el paso, le pidieron sus documentos, la vejaron, le cortaron el cabello y la hicieron objeto de burlas: “Me exhibieron tomándome fotos y cuando me retiraba uno de los sujetos se me acercó e intentó besarme”.

Nayeli presentó una denuncia de hechos ante la Fiscalía Especializada en Protección de los Derechos Humanos de las Mujeres. Declaró a los medios de comunicación: “Esto no puede quedar impune. Los responsables tienen que pagar porque si no, esto va a seguir. Yo denuncié y espero que las otras personas afectadas hagan lo mismo. Voy a seguir con el proceso correspondiente para dar con los profesores que me atacaron y me humillaron”.

Son innumerables los actos vandálicos cometidos por esta agrupación so pretexto de  protestar contra la reforma educativa. Una de las perversidades favoritas de los dizque maestros de la CNTE y sus secuaces, es la de someter a vejaciones a las personas que a ellos les viene en gana. Por ejemplo, el 14 de diciembre del año pasado, maestros de la CETEG entraron por la fuerza a un salón de fiestas en Tlapa. En ese lugar, el Club de Periodistas de Guerrero premiaba los mejores trabajos del ramo. Los vándalos consideraron que ese festejo era una “burla” para el movimiento de Ayotzinapa. Durante 5 horas los allí reunidos fueron privados de su libertad.

Como se sabe, la CNTE durante el proceso electoral atacó en repetidas oportunidades instalaciones del INE y de los Órganos Electorales Locales así como de los partidos políticos. Retuvo, sin justificación alguna, a personal que labora en esos órganos. Incluso, puso en riesgo las elecciones en varios estados de la república, particularmente en Oaxaca. Hasta que las autoridades, en el último instante, se decidieron a actuar, los comicios pudieron llevarse a cabo.

Como en tiempos de la inquisición, a quien se les viene en gana lo hacen caminar colgándole sambenitos, lo golpean y humillan. También afectan a terceros al bloquear carreteras, negocios, aeropuertos, calles y avenidas. Actos fuera de la ley que han sido denunciados una y mil veces. Sin embargo, hasta ahora, han quedado en la más absoluta impunidad.

Las agresiones de estos individuos no han sido sólo contra el Estado mexicano y la ley, sino contra la sociedad en su conjunto. Han puesto en estado de zozobra la convivencia civilizada. Está claro que sus movilizaciones no están motivadas simplemente, por la protesta contra de la reforma educativa. Lo cierto es que abanderan un proyecto político de mayor alcance. Por lo menos en términos retóricos declaran ser favorables a la democracia popular, es decir, la dictadura del proletariado. Un sistema de gobierno incompatible con la democracia liberal que es el sistema constitucional que nos hemos dado y en el cual deseamos permanecer y perfeccionar la inmensa mayoría de los mexicanos.

Esa dictadura del proletariado es, simple y llanamente, un totalitarismo trasnochado. La violencia subversiva es su método de lucha y para tal fin, como hemos testificado en numerosas oportunidades, cualquier barbaridad se justifica: el atropello a las personas, a la norma jurídica, a las instituciones y a la paz pública.

Revisar tambien

Zedillo, ‘chapulín fifí’ que brincó a empresa vinculada a gobierno: López Obrador

Agencias/El Presidente pidió que se apruebe la ley de austeridad que impedirá a funcionarios trabajar ...